Única imagen que se conoce de la corrida de Talavera de la Reina donde Joselito perdió su vida. © Campúa

Uno de los fotógrafos que mejor plasmó en sus negativos la llamada Edad de Oro de la Fiesta fue Campúa. Se llamaba José Demaría Vázquez, pero firmaba sus instantáneas como Pepe Campúa. Además de fotógrafo fue empresario teatral y cinematográfico. Nació en Jerez de la Frontera en 1900 y falleció en Madrid el 28 de febrero de 1975. Era hijo del también fotógrafo José L. Demaría López Campúa, del que heredó su nombre artístico.

Tropas nacionales entran en Caspe, Zaragoza, durante la Guerra Civil. © Campúa

Acabado sus estudios en el Liceo decidió que su vocación era la fotografía y el periodismo, así que con diecinueve años se independizó de sus padres y creó la Agencia Express. Empezó a colaborar en diversos medios como El Fígaro, Prensa Gráfica, Mundo Gráfico y La Esfera, entre otros. En los años 1920, al igual que su padre, realizó importantes trabajos fotográficos durante las acciones bélicas desarrolladas en el norte de África, como la toma del monte Gurugú en 1921. En esos años viajó a diversos países recogiendo imágenes de la actualidad política y social del momento, tanto en fotografías como en cine.

Capilla ardiente de José en Talavera. © Campúa

Alcanzó gran prestigio cuando en 1922 fue el único reportero gráfico que acompañó a Alfonso XIII en su viaje a Las Hurdes. En esos años estuvo considerado entre los mejores reporteros gráficos españoles junto a Alfonso Sánchez Portela, José María Díaz Casariego y Luis Ramón Marín que estuvieron trabajando en equipo en la publicación Mundo Gráfico, que dirigió su padre hasta su asesinato en 1936. Durante la Guerra Civil realizó un sinnúmero de fotografías, tanto en el frente como en la retaguardia. Sin embargo, la mayoría de sus fotografías de guerra no se han podido contemplar expuestas hasta el siglo XXI, por ejemplo en la exposición Lérida 1938. Fotografías de José Demaría Campúa, realizada en 2008.

Pero Campúa también será recordado por sus imágenes taurinas y, en concreto, las que inmortalizaron las angustiosas horas posteriores a la cogida mortal de Joselito. Fue el único fotógrafo que acudió al festejo de Talavera de la Reina, el 16 de mayo de 1920, con la intención de cubrir una paseíllo más de la figura del momento. Allí montó su cámara y nos regaló momentos únicos y a la vez trágicos de la Fiesta.

Como los primeros muletazos de José con los tendidos llenos de un público expectante, el gesto de Ignacio Sánchez-Mejías ante el cuerpo sin vida del menor de los Gallo y su capilla ardiente improvisada, donde se observa el cuerpo inerte del torero a través de una reja. Nadie pensaba que aquella tarde iba a acabar con la vida del llamado Rey de los Toreros. Las imágenes fueron publicadas por primera vez en la revista Mundo Gráfico el 19 de mayo de 1920, tres días después del fallecimiento de Gallito. Indudablemente, dieron la vuelta al mundo.

Fernando Martínez
Editor de FM Revista de Cultura
Fernando Martínez on EmailFernando Martínez on FacebookFernando Martínez on GoogleFernando Martínez on InstagramFernando Martínez on LinkedinFernando Martínez on PinterestFernando Martínez on RssFernando Martínez on TwitterFernando Martínez on Youtube

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Regístrate en nuestra lista de correos y recibe todas nuestras novedades.

Tu nombre:

Tu apellido:

Tu email:

You have Successfully Subscribed!