Vista panorámica de San Pedro, capital del archipiélago de soberanía francesa en las costas del Canadá. © Shred World

Todavía hay un enclave francés en Canadá, la comunidad latina más al norte en el continente americano. Es una afirmación que parece trasnochada, pero es tan cierto como esta misma revista digital que nos alumbra. Junto a las costas del Canadá se encuentra el archipiélago de Saint Pierre et Miquelon, compuesto por dos islas principales, la isla de San Pedro y la isla de Miquelón, que se encuentra unida esta última por un istmo de arena a la isla de Langlade, y más de una decena de pequeños islotes, a 25 kilómetros al sur de la isla de Terranova.

Y, como no podía ser de otra forma, posee un servicio postal propio, por lo que emite unas modestas tiradas de sellos, que muestran al mundo la esencia de las islas y de sus habitantes. Es una buena forma de iniciar una colección de sellos, pues la rareza del lugar y su fuerte identidad permiten que sus emisiones postales ofrezcan tan sólo motivos relacionados con las islas. Lo que antaño fue el famoso Canadá francés, hoy se ha reducido a una tibia herencia cultural, sobre todo, en Quebec, en nuestros días la república gala mantiene contra viento y marea un archipiélago que cuelga en sus edificios oficiales la bandera tricolor.

El patriotismo francés es muy fuerte en las islas, tanto en su forma de sentir, como de pensar. Luchan por mantener su singularidad frente a su coloso vecino. Igualmente el francés es la lengua oficial de las islas. El acento local, como muchas de las palabras que se emplean allí, son similares al idioma normando. Todos los veranos se celebra un festival vasco —su bandera incluye la ikurriña— con exhibiciones de harrijasotzaile (levantamiento de piedras), haitzkolari y pelota vasca. El hockey es muy popular en San Pedro y Miquelón, muchos jugadores procedentes de las islas han jugado en Francia e incluso participado con el equipo nacional masculino de Francia en las Olimpiadas. Y no podemos olvidar que cuenta con una selección de fútbol que hasta la fecha ha jugado un único partido internacional, que perdió frente a la isla de Reunión por once goles a cero.

Una curiosidad final. La única ocasión en que la guillotina se ha empleado en Norte América ha sido en San Pedro a finales del siglo XIX. El ejecutado fue Joseph Néel acusado de haber matado a Mr. Coupard en Île aux chiens el 30 de diciembre de 1888. La guillotina empleada tuvo que ser transportada desde Martinica y fue muy difícil encontrar a alguien que realizara la ejecución. Le tocó al final el dramático trance a un inmigrante recién llegado. Esta historia sirvió como base a la película La viuda de Saint-Pierre (2000), dirigida por Patrice Leconte.

 

Emisión postal de 1917, serie básica. © Pinterest

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies